La densidad compactada es la densidad de un polvo o de un granulado en el estado final de compactación después de la vibración. Este es un procedimiento habitual.
Preparar la cantidad necesaria de una muestra representativa.
Preparar el equipo de densidad compactada o el vibrador y comprobar su estabilidad y su precisión. Montar un recipiente adecuado, por ejemplo un cilindro, según el manual.
Colocar el recipiente en el equipo y hacer el ajuste inicial. Ajustar la frecuencia y la amplitud según el manual.
Verter despacio y de forma uniforme la muestra ya pesada. Llenar el recipiente sin compactación adicional.
Poner en marcha el equipo y hacer vibrar el recipiente a la frecuencia y la amplitud prescritas. La muestra se compacta y se reordena.
Fijar el tiempo de vibración. Suele estar en un intervalo prescrito, por ejemplo 5 minutos.
Al cabo de ese tiempo, la muestra llega a un estado estable y el volumen dentro del recipiente ya no cambia de forma clara.
Anotar la masa del recipiente y el volumen útil. La densidad compactada es la masa de muestra dentro del recipiente dividida por el volumen útil.
El procedimiento puede variar según la industria, la norma y el equipo. Para una medición, seguir el manual del equipo y la norma aplicable.